Cosas de los reportajes… o las cosas que salen en BuzzFeed

Me encantó este reportaje (ver el reportaje de BuzzFeed al que hago referencia), en especial porque una de esas personas que hacen la red salió en el, y siempre he pensado que esto del internet se hace de gente, de personas que están todos los dias bregando y construyendo este espacio compartido.

Sin embargo… esto de los “casos famosos” de la gente que se conoce por la web y se enamora y todo el rollo me tiene sin cuidado. No quiero con esto despreciar el amor de muchos que hacen que la web sea una forma de justificar que esto es parte de la vida y que gracias a esto conseguimos esa media mitad con la que encajamos cuando nos abrazamos. De hecho, niños, los felicito. Sin embargo al leer las historias, sentí que era necesario contar la mía que se llama

Marco y Yurubí: la mujer que no dejaba ni rastro en las redes sociales

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Conocí a Yurubí un dia de no me acuerdo que fecha. Intercambiamos conversa en un autobús de vuelta a Caracas del trabajo que nos hacia comunes. Con el tiempo nos hicimos amigos, y nos divertíamos mucho conversando. El día que intercambiamos teléfonos, uno por costumbre, pide también las redes sociales. Me dijo “búscame, a ver si eres tan bueno como dices”. Yo, mi ego primero, dijeron… JA! que se cree esta muchachita.

Pues resultó que era irrastreable. Dí con su cédula, con su número de seguro social, pero con su facebook… nada. logré que me diera su correo, y ni por casualidad logré dar con ella. ¡Era invisible!

Una semana después… me dió la invitación y se burló de mí por semanas. Todavía lo hace cada vez que se acuerda. Aunque debo reconocer que esa frustración que duró una semana me despertó el interés en ella…

Por cierto… en este punto de la historia, ambos estamos esperando una sorpresa, un momento exacto para saber cuando va a nacer nuestra hija… espero poder mostrárselos pronto por mis redes… y si tienen un poco de suerte, también podrán saber por las de ella… si es que la pueden seguir.

 

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Yubraska, o el modelo de comunicación “estratégico” (jajaja) de la guerra económica

Estuve escuchando a Perez Pírela de “Cayendo y Corriendo” después de las elecciones, y comentó algo que me pareció muy cierto: La guerra electoral y mediática se hizo en el 2.0 en todos sus formatos y no en los medios tradicionales; algo que este gobierno y el anterior ha hecho todo lo posible de construir, destronando medios a la macha, o en su defecto, comprándolos y convirtiéndolos en parte de un conglomerado inefectivo, poco interesante, invisible para el público que después de 17 años está cansado de estar en un campaña electoral permanente: esa ventana es chirriquitica y aburrida.

La discusión está en el internet y no en posicionar hashtags con robots… eso está claro, porque los mercados son conversaciones con seres humanos, “Las conversaciones en red hacen posible el surgimiento de nuevas y poderosas formas de organización social y de intercambio de conocimientos”.

Pero no es un tema de aparato político de un conglomerado de interés partidista, se trata de una gente que tiene interés en cambiar y mejorar, y los medios digitales se han convertido en conversaciones sinceras que se van hilvanando sistemáticamente una con otra, sin necesidad de tener relación alguna: sólo es necesario que se parezca a nosotros, a lo que pasamos y sufrimos todos los días.

“Alo, alo Yusleydi, chama que estuve haciendo la cola en er Bicentenario se me formó un peo que te cagas marica con tiros y todo chama. Y yo eche a correr y cuando vorbi me colie y logre compra er pernir. Ahora me farta el harina pan palas hallacas” y así, como sabemos que eso pudo pasar en nuestro automarcado… y nos entró miedo, o coraje, o como se llame… y así votamos.

El humor ha tenido reflejos inteligentes y la falta de respeto a nuestra idiosincrasia, a nuestro gobierno, a nuestros dirigentes ineficientes e ineptos, en el internet no tiene censura y de alguna manera alivianan el peso de lo que vemos y vivimos. Cualquier esfuerzo que se presente en contra de la comunicación sincera, “suenan huecas, opacas, literalmente inhumanas”. O será así como suenan los artistas que comieron de la cuarta y ahora de la quinta cuando hacen pintas en la calle o dicen que combaten la guerra económica, ese objeto inanimado al que le echamos la culpa de todo en un videíto en YouTube.

Y qué hacemos con un mensaje de culpa, de sospecha, de guerra económica, de armas de paz… “No podemos seguir juntos si sospechamos mutuamente” dijo Elvis (Presley ¡claro esta!). Estamos interconectados, nos reímos de nosotros mismos, nos asustamos con lo que le pasa a nuestros comunes, nos preocupa que la gente no llegue a final de mes con la pastilla de la tensión o que intercambiemos pañales por Instagram. Además, veamos el aventajamiento político de los que sí están allá arriba. Estamos interconectados: el gran hermano de 1984 no es el señor estado… es la conciencia colectiva que se lee en Aporrea, La Patilla, El Estímulo, El Efecto Cocuyo, El Mostacho, el twitter de Nelson Bocaranda, Dólar Today, y recibe los mensajitos de @layubraska.

Pero esto de ser oposición y ganar no es todo: “Los mercados inteligentes encontrarán proveedores que hablen su mismo lenguaje”, no nos podemos quedar con el encanto ese de la Asamblea Nacional y convertirnos en semidioses de la política: lo principal es pertenecer al pueblo para gobernar con el pueblo… y aunque es mi humilde opinión, Henrique lo ha logrado. Leopoldo, desde la cárcel está permeando. Pero falta mucho curtirse en la calle… hay que abrir el diálogo y no sólo con cabildo de calle. Hay que desenchufar el firewall.

Creo que no es una guerra, lo que impera es el libre mercado de la comunicación. Creo que ya no valen los charlatanes de la política y sus cortinas de humo. Vale más la conversación que existe entre los que piensan, sienten y sufren la vida del venezolano, los que nos tragamos el mercado: sin guiones, sin lenguaje inflado, sin estrategias sin discurso acartonado y barato, sin promesas vanas de casas, taxis y canaimitas. “Yo lo que quiero es que se arregle esta vaina pa cómprarme yo mismo mi verga”.

La lealtad no está escrita en el color de la camisa, en qué ministerio trabajo, con aquel que as regaló cabillas y zinc para terminar la casa o si tengo aliados o conocidos que conocen al Diosdado. La lealtad es con nosotros mismos: yo quiero salir adelante, “DAME LA OPORTUNIDAD”.

He dicho mil veces que somos sujetos de opinión, todos tenemos una posición ante la realidad que vivimos y esa es nuestra forma de actuar frente a la verdad, nuestra verdad. Si los políticos no conversan y juegan como nosotros un papel en este mundo, no tienen futuro. Resulta que tenemos en nuestras manos mejores maneras de comunicarnos, de conversar, mejores herramientas que nunca en la vida, tenemos las ideas y la web no tiene censura ni reglas que las defina, salvo el propio mercado.

“Estamos despertando y conectándonos. Estamos observando. Pero no estamos esperando”.

http://www.cluetrain.com

7 claves para proteger la privacidad en las redes sociales

Marco Tulio González, consultor en Comunicación Digital y Comercio Electrónico nos da 7 claves para cuidar la privacidad en Internet y evitar ser víctimas de actos delictivos en línea

Norma Rivas | ÚN.- Según la psicóloga Miriam Rodríguez Rivera el uso de las nuevas tecnologías y las redes sociales para acosar a una persona se ha denominado acoso cibernético o ciberbullying, el cual consiste en una agresión psicológica sostenida y repetida en el tiempo, perpetrada por uno o varios individuos contra otros a través de los referidos medios.

Marco Tulio González, consultor en Comunicación Digital y Comercio Electrónico con Especialización en la Lingüística y el Estudios del Discurso, nos da 7 claves para cuidar la privacidad en Internet y evitar ser víctimas de actos delictivos en línea.
1. El desconocimiento de las herramientas, y el descuido, es lo que hace que nos hackeen nuestras cuentas, y por ende nuestras vidas. Mi primer consejo es conocer las herramientas que usamos, leer las políticas de privacidad que nadie lee, y revisar sus opciones, que por lo general nadie usa. Pídeles consejos a tus hijos o sobrinos para que te ayuden a configurar la seguridad de tus redes sociales si no sabes cómo hacerlo… seguramente ellos si saben. ¡Deja la pena!
2. Tus cuentas de correo son el centro de todo Gmail, por ejemplo tiene muchas herramientas de seguridad para evitar que te secuestren tus cuentas, es fundamental que configures esos permisos que están asociados con un teléfono celular y un correo alternativo. Incluso, si una persona fallece, puede designar a otra persona en el manejo y la administración de esa cuenta… donde seguramente tienes hasta los correos de tus cuentas bancarias.
3. Con respecto a tus correos… evita hacerle clics a los correos raros de bancos que te dicen que tu cuenta está bloqueada, que tienes algún problema o que te ganaste algo. Los bancos hoy en día no regalan nada. Por lo general esos correos te llevan a páginas falsas que terminan quedándose con tus datos.
4. Tu celular tiene herramientas de seguridad… actívalas, porque ellas pueden crear un backup de tu equipo, borrar los datos del celular en caso de robo, e incluso, inutilizar el equipo convirtiéndolo en un pisapapel con pila. Esto evita que los facinerosos que desean tu celular no tengan acceso a tu información personal y poner en peligro a tu familia o amigos.
5. Las Apps de tu celular son todo un tema. Así como existen apps maravillosas que hacen las mejores fotos, existen muchos ociosos que crean apps que lo que hacen es entrar en tu celular y llevarse información. Los celulares no tienen la seguridad que puede tener una computadora. Si vas a descargar un apps, consulta quienes tienen ese app, consulta la clasificación y los comentarios de las personas. No descargues cosas solo porque sea “bonito”.
6. En las redes sociales hay que ser consciente que estamos expuestos de muchas maneras, principalmente porque nosotros mismos cedemos. Hay que ser consiente con lo que se publica, sin llegar a niveles de paranoia. Colocar tu perfil privado es una manera, pero puedes compartir cosas solo con amigos o familiares, y así evitas compartir cosas privadas con todo el mundo. Claro, un buen chiste es otra cosa. Si eres una persona pública, debes separar lo profesional de lo personal. Para eso existen los fanpages.
7. Deja el chisme… el sexo es el principal anzuelo que existe en el internet para que caigas en las redes de un criminal. No te digo que no veas cosas, el 30% del internet está conformado de este tipo de contenidos, sin embargo usa redes seguras y páginas comprobadas y no… repito NO le hagas clic a la publicidad… después no quiero sorpresas

Leer más en: http://www.ultimasnoticias.com.ve/noticias/tecnologia/7-claves-para-proteger-la-privacidad-en-las-redes-.aspx#ixzz3jCk37bwp

Claves Esenciales Emprender En Internet

Iniciarse en un proyecto digital para promover un producto, una marca o un emprendimiento personal siempre causa mucha ansiedad a todos los que se inician en este tema. Por lo general se abruman por la gran cantidad de cosas que hay que hacer y los detalles en los que hay que dedicarse para que todo nuestro ecosistema de marketing digital tenga un “sentido” más parecido a lo que queremos que sea.

En ocasiones, la mayoría de las personas que como tú o yo iniciamos un proyecto y queremos mercadearlo por internet, se sumergen en la bruma y les cuesta arrancar en el asunto de las redes sociales: ya sea por desconocimiento o desconfianza, o por la simple razón de no saber por dónde comenzar. Este artículo quiere ayudarte a desatarte el miedo y dar el primer paso, que es el más importante de todos.

Consejo 1: consigue un objetivo claro

Todos queremos vender desde el primer día, sin embargo, no existe una vendedora más objetiva que la constancia. Saber con claridad qué es lo que queremos hacer con nuestra marca es fundamental para poder establecer una dirección, y a partir de ella, seguir ese camino trazado con ese objetivo.

Atender a nuestros clientes, desde cualquier red social, implica tener orden y un plan de trabajo bien definido que nos ayude a concretar nuestros objetivos. Desviarse de ellos es simplemente perder el tiempo.

Consejo 2: analiza el mercado (el metodo 1-2-3)

Como ya sé que es lo que quiero, puedo salir a la calle a ver el mundo y saber cómo se mueve. Muchos de ustedes ya tienen un camino andado y eso es bueno: El internet se mueve como se mueve la calle. Pero saberlo no es suficiente… hay que poner en blanco y negro las siguientes variantes: La competencia, el entorno y el cliente.

  • LA COMPETENCIA: ¿te has preguntado que hace la gente igual a ti en internet? Este paso es importante, porque de esta manera podemos saber cuáles son sus aciertos y sus áreas de mejora, y definir con más certeza que es lo que YO QUIERO hacer y lo que no.

IMPORTANTE: imitar no es malo, malo es copiar.

  • EL ENTORNO: Es importante saber cómo se comporta el mercado en general, así como los aspectos operativos y logísticos. Considerar tu producto en el mercado y su impacto, evaluar precios, considerar los canales de comercialización más efectivos y cómo darlo a conocer (esta parte me toca ayudarte… claro está).

En este punto es dónde tomamos decisiones importantes como vender por Mercado Libre, tener un sitio web para comercializar tus productos de manera particular o simplemente mostrarte por alguna red social.

IMPORTANTE: No existen decisiones malas cuando se comienza.

  • EL CLIENTE: es siempre bueno ponerse en los zapatos del cliente. Conocer que escucha, que ve, que quiere y que le gustaría de tu producto genera cierta empatía y de esta manera podemos trabajar para él. Por suerte, las redes sociales son la herramienta ideal para generar este lazo y conocer más de ellos a través de las métricas digitales.

IMPORTANTE: Los mercados son conversaciones.

Consejo 3: No temas equivocarte

El consejo más importante de este texto es precisamente este. Puedes ir a miles de cursos como el que vamos a dar el 5 septiembre, y sencillamente la experiencia es el que te va a dar las claves necesarias para que tu proyecto en los medios sociales tenga resultados, sin embargo hay que atreverse a conocer.

El internet es precisamente eso: una cadena de errores que se van a acomodando en el camino y que ayudan a crecer (si no, fuese así, su teléfono no estuviese constantemente actualizando sus apps). En ocasiones, nuestros proyectos son saltos al vacío que tienen muchos riesgos, y eso es lo apasionante del emprendimiento.

Nuestro estímulo es la sensación esta maravillosa de aprender y ese es la mejor parte de encender la llama del emprendimiento.

Desmitificar el internet

(notas para una dirección estratégica)

Cuando uno inicia un proyecto de mercadeo digital y lo pone en marcha pones a tu equipo, gente especializada en estas lides, a construir una idea. Mucho que planificar, muchas páginas que ver, muchos conceptos que aclarar, contenido que hay que desarrollar, mucho diseño, línea gráfica, fotos, muchas horas de problemas que resolver, cambios, cambios y más cambios.

El asunto es que no se trata de una página web y una estrategia de redes sociales. Una app para celulares, una presentación, un video o lo que se les pueda ocurrir. Estamos hablando de gente que está haciendo cosas para la gente.

El manifiesto cluetrain (tanto el viejo documento, como el nuevo) ha sido un documento muy revelador para mí, porque creo que muchos de los que trabajamos en este asunto hemos pensado en algún momento en estas cosas, sólo que esta gente lo puso en blanco y negro.

“El internet somos nosotros, conectados” es especialmente a eso que me refiero y creo que esto nos lleva a los que nos hemos entregado filosóficamente a ella a generar un cambio de pensamiento. Comprender el internet no es solo navegar en ella, saber usar el Facebook y el twitter o usar un correo electrónico: se trata de comprender que nuestra vida cambió y que la nueva era del conocimiento se construye compartiendo, convirtiendo en común todo ese saber humano; que sea el interés (y solo eso) el único límite para acceder a ello.

Para ello, debemos desmitificar al internet.

Educar es una manera, generar el interés, dar las claves para comenzar, repartir las llaves, dejarlos entrar a todos es la misión para los que deseamos que el mundo cambie… ese 3.0 que habla Kothler. Encontrar una visión transformadora es parte del trabajo de los que creemos… no es que quiera crear el evangelio digital según San Marco… pero creo que tenemos la herramienta para ponerlo en marcha.

Muchos me preguntaban el otro día con eso de aprender a programar ¿para qué? Bueno, creo que los corchetes son la base de todo. Comprender, al menos, que es lo que ocurre en la estructura del internet, hace que dejemos de ver a los programadores como dioses del olimpo. Comprender qué es lo que hace un script te abre un sinnúmero de posibilidades y te genera la conciencia de aquello de lo que puedes ser capaz de hacer frente a una computadora.

Por eso creo que para desmitificar hay que educar.

Yo estoy consciente que no somos los dueños de toda la verdad. El desarrollo de proyectos digitales está provisto de muchas aristas filosas que hay que aprender a tocar, necesita muchas competencias técnicas y es necesario planificar, crear, medir y evaluar muchas cosas para que todos los objetivos (si eso es la parte inicial de todo esto) puedan cumplirse. No podemos abarcar todo. Sin embargo, educar en lo digital es la manera de romper con las barreras del miedo.

Hoy romper el miedo es una tarea más fácil. La necesidad de comunicarnos nos ha hecho más cercanos a los procesos digitales. Cometemos muchos errores, si; pero es precisamente la necesidad de equivocarse lo que te ofrece la posibilidad de seguir avanzando, de aprender sobre la experiencia. Todo es mejorable, escalable, aprendible, entendible, comprensible, fascinante. Solo está ahí esperando.

Educar es abrir mentes (#openmind, como diría Pedro de Armas).

Pedro, el profesor de Historia universal, famoso por su manera tan atípica de darnos clase, lo decía a su manera. Abre tu mente… abre tu mente… abre tu mente. Él era el destapador, el limpiacañerias, el promotor de esa apertura en aquellos años.

“Por más que sepas lo que sabes, siempre estás aprendiendo. Que por más que sepas lo que sabes, siempre debes estar dispuesto a enseñárselo a otro”. Ese es el fundamento de todo esto. Aprendemos enseñando, enseñamos aprendiendo. Al final esto del internet  se basa en nuestra manera de relacionarnos, de esa necesidad de hacerlo más fácil. No son unos códigos, unos pixeles, unos protocolos. Es nuestra manera de alimentar nuestra alma al encontrarnos.

El internet no es nada, más bien se parece a la gravedad, y como fuerza natural nos reúne a todos. Podría seguir escribiendo ideas. Pero me están cerrando la oficina y están apagando la luz.

Sin embargo eso no me desconecta.

Se les quiere a la velocidad de Bjorndalen, con toda la banda ancha…

 Links de interés:

Sólo necesito Wi Fi, café y un baño limpio

Estuve pensando más en este asunto del teletrabajo. De verdad me llamo mucho la atención el nuevo modelo de negocio emprendedor donde la gente va a espacios como Impact Hub y por una cómoda cuota mensual tiene una oficina para trabajar y reunirse, además de poder hacer networking.

Yo soy uno de los sujetos con delirios terribles y no sé qué hacer de mi vida si no tengo mi computadora. Debo reconocer que además, soy un abrazaparedes que donde llega busca un enchufe (para todos mis aparatos) tanto que estoy pensando suscribirme a esa gente que lleva una celda fotoestática pegada a la espalda, a ver si así puedo tener la energía suficiente de la casa al trabajo y viceversa. Pero ese no es el punto.

Leía sobre lo serio que puede ser emprender, en especial cuando uno sabe que el esfuerzo que uno está haciendo es personalísimo. La sala de tu casa se convierte en el headquarter de muchos proyectos, y en cierto modo sabes que la casa está llena de magia cuando la gente se reúne a conversar con la computadora calentando el comedor… ¿o mejor le llamamos escritorio?

El asunto es que cuando tienes una mesa redonda en la casa (cosa que debo reconocer que es parte fundamental de esa energía) tienes todos los puntos concéntricos a esa idea que tienes latente, que la caminas, la paseas, que discutes con mucha gente, con gente que te dices que estás loco al tratar de emprender proyectos propios con el diámetro que uno sueña.

Soñar es parte del proceso. Pero lo dilema siempre ha sido como traerlo a tierra y hacerlo fluir o arder con la fuerza o la luz que merece. Eso causa mucha ansiedad, y en ese momento es cuando aparece el networking, las personas que pueden manejar tu proceso de crecimiento y llevarlo a término, o mejor, llevarlo a su mejor comienzo.

De todas maneras, es necesario que eso pase en los mejores lugares para eso, por ello me gustaría probar esos procesos que proponen espacios como el Impact Hub. Me parece una posibilidad necesa

Me promociono, pero no me vendo

Estuve revisando el Facebook de algunos amigos. Ustedes saben, con la actitud esa que tiene uno de revisarle la vida a la gente, de quien conoce que me conoce a mí y que está haciendo con su vida, y me tocó en medio de eso, toparme con información de un amigo mío consejal de Chacao, que además estudio conmigo en el colegio, y que de paso tiene fama de histérico y furibundo opositor (eh, que yo sé que somos muchos los furibundos, podemos ser radicales en nuestras posiciones, eso no lo critico) pero me tocó ver su foto de muro  entera que decía “Liberen a Leopoldo”.

Lo pensé bien antes de escribir letra alguna. ¿Vale la pena la crítica? ¿o mejor lo redimensionamos hacia esas cosas que debemos saber cuando tenemos una personalidad pública y además una vida? Bueno… realmente las dos cosas, creo que es necesario a veces pegar duro para que la lección se aprenda, porque creo que esto es harto hablado.

En los años de comunicación política entendí que el político era un producto, así como cualquier otro… una lata de sopa Campbell, unos zapatos RS21, un Abdominazer, con una pequeña diferencia: el político, tiene familia, una casa, le gusta ir a la playa, tomarse unos wiskys, salir con los amigos, tiene ideas, ve videítos y los comparte, cree que una cosa es buena y otra no, puede ser que sea gay o les guste ir de cacería; pero a los ojos de dios y la política, es nuestro mejor producto y representa nuestra mejor marca: es lo mejor de lo mejor.

A veces cuidar una marca que camina y siente y, peor, a veces piensa, es un trabajo titánico. No es nada fácil cuidar la imagen de una persona que se pone las peores franelas que tiene para ir a una caminata a Petare, o exigirle que se tome los 50 vasitos de café que le ofrecen, o peor, que no coma sopa.

Y el internet tiene fama de insolente… siempre aparece una foto que puede echar por el caño el trabajo de una campaña completa, entonces… ¿por qué es tan difícil separar al político de la persona si Facebook que te da todas las oportunidades del mundo para que lo puedas hacer?

Yo soy de los que cree que “PEDRO CORONA: CONSEJAL” es un tipo muy distinto a Pepe o Pepito, el chamo que creció en la cuadra. Son personalidades distintas… son Facebook distintos. Vender tu imagen como político, como personalidad pública tiene una intención y una dirección, atento a un foco definido con objetivos claros (¿?), y eso es lo que debemos vender en nuestros con los Fan Page que podamos tener para promover al “sujeto” público. La madre del candidato, sus hallacas, sus fiestas con sus amigos, sus idas a la playa en tanga (por dios que lo he visto) no deben intercalarse con las fotos de las reuniones comunitarias y los actos políticos.

Más aún, no creo que un político serio que desea proyectarse, deba regalar sus espacios a otro, sea cual sea la situación en la que se encuentre. Esos espacios se cuidan con los dientes, con el alma, son propios, únicos e invendibles porque de eso depende tu imagen pública. Por eso no creo que tenga mucho sentido eso de ser el emisario de otro… así como diría algún amigo mío… “a cuenta e’ que”. Son algunas cosas que es bueno reflexionar y tomar decisiones al respecto, al final… el que maneja su imagen es el político, uno apenas es un asesor.

Sobre la falta de respeto del Emarketing, o “esas cosas que hace El Universal”  

Una de las cosas que forma parte de esas verdades negociadas del internet tiene que ver con la honestidad y la sensatez de los mensajes, del uso justo y honesto de las bases de datos y del respeto al cliente que, por alguna razón, tuvo la confianza de entregarte su correo electrónico en una planilla de registro.

Tengo días pensando en escribir esto pues conozco de lleno el reglamento y las políticas de privacidad que tienen las empresas  que trabajan en e-marketing. En lo personal, creo que es una herramienta poderosísima y que no en balde sigue siendo una de las más importantes del mercadeo electrónico. Las cosas han cambiado mucho desde la primera vez que yo comencé en esto, y actualmente soy uno de los principales promotores de esta estrategia.

Tengo meses recibiendo correos de El Universal tratando de venderme cualquier cosa. Debo reconocer que hay cosas que valen la pena, pero solo por el hecho de que me llegue un correo que dice que es de El Universal con otra cosa, ya me desagrada. Lo peor del caso es que cuando comencé a hacer una investigación de mercado para conocer los precios de los servicios de E marketing de las empresas del sector, el universal era la más cara: es decir, ¿todo ese dinero por una publicidad que se envía a una base de datos que se registró porque quería recibir información y noticias y no cualquier otra cosa? No tiene sentido…

Creo que esto me lleva a considerar unas cuantas cosas que he hecho yo como administrador de una base de datos bien seria de clientes que con mucho respeto debo tratar, porque se tratan de las personas que confiaron o desean ser parte de la “familia” que compra mi producto.

  1. Que un correo diga “NO QUEREMOS INVADIR SU PRIVACIDAD: Usted recibe este mensaje por estar registrado en nuestro site.” No te exime de la culpa de la torta que estas poniendo: quiere decir que usas la información que te tomó años recoger y las estas malversando.
  2. Si un cliente te deja su correo para recibir información de tu marca, es para recibir información de tu marca y nada más. Por lo general yo estoy interesado en diez mil cosas, entre muchas de ellas porque son marcas que hacen muy bien su trabajo y quiero ver que están haciendo, o por mero interés personal. Sería muy desagradable que debas recibir cosas que en nada tiene que ver con la información que realmente deseas de ello, es como pedir vino y que te digan que para beberlo te tienes que tomar una birra primero…
  3. La marca es la marca, no otra cosa: imaginemos que tenemos ganas de comprar una camisa de una marca reconocida, y que al revisar bien te encuentres con que la camisa fue remarcada y le pusieron sobre la etiqueta otra… entonces ¿qué fue lo que compraste? Es como si te estuvieran robando. Mas o menos es como cuando ves que el correo dice Paula’s Café y viene de suscripcion@eluniversal.com.
  4. No es culpa de quien contrata, es la manera de prestar el servicio. Todas las empresas de emarketing solicitan un correo de salida y de entrada, es decir, El correo sale de la empresa que compra la base de datos y si hay alguna interacción con el cliente, hay un correo de entrada a donde yo puedo escribir, hacer preguntas, reclamos, lo que sea. Pero siempre sale de la empresa que contrata. Además, por el dinero que estoy pagando por el arrendamiento de una base de datos, al menos merezco el crédito de que te estoy pagando dinero.
  5. Cuando te boicotean, no es culpa de la competencia, sino de tu impertinencia. No sé si ha llegado a pasar, pero cuando tienes un boicot y todo el mundo se da de baja de tu servicio de correo por estas cosas que estamos conversando, no existe más culpables sino tu mismo. Entendemos que quieras hacer con tu base de datos un negocio, pero el modo es importante y al hacerlo mal, los resultados seguramente sean malos a corto plazo.

Finalmente a mi me llega la siguiente duda, ciertamente creo que El Universal tiene una base de datos robusta, pero, ¿qué capacidad de segmentación y de actualización tiene esa base de datos? ¿Con quién cruza los datos? ¿Qué fiable es que esa base de datos funciona y que esos correos que tienen son efectivos? ¿Cuál es la capacidad de conversión de su base de datos? ¿Cuál es la tasa de spam y de rebote de esa base de datos?.

Eso sólo para conversar largo rato en preguntas que me preocupan. Una vez en un conversatorio con Gaby Castellanos, dijo que el mercadeo digital es el reflejo de los patrones de consumo de la calle, y en este caso pasa exactamente lo mismo: eso que le gusta a la gente en la calle se refleja en las cosas que consume en lo digital, y por tanto, lo que no le gusta también tiene su espejo…

Si en una tienda te faltan el respeto, uno no compra más en esa tienda por más que necesites lo que venden, y si es posible, vas a gritar a los cuatro vientos que te trataron mal… o peor, lo colocas en Facebook.

Modo tele trabajo o “la historia de esas vacaciones que nunca fueron”

Les advierto: el día que se vayan de vacaciones, hagan lo que hagan, sabrán que en algún momento se van a conectar a resolver algún tema. No me extrañará para nada que anden paseando por las áreas públicas de un hotel paradisíaco en alguna parte del mundo con el celular, buscando una señal oprobiosa e inconstante que ofrece el recinto.

Estarán suplicando al gerente del hotel el acceso a una computadora, o en el peor de los casos, a una conexión de WI FI un poco más decente que la que tienes sólo con el fin de revisar la analítica de los 300 mil cosas que montaste en Facebook y Twitter, y que “casualmente” te dice tu jefe que no salieron. Peor aún… el evento del año de la empresa cae precisamente en esos seis días que solicitaste, y que no puedes mover porque ya compraste pasaje, hotel, comidas y demás cosas. O peor… no te imaginas la cara de ella/el cuándo le digas que te toca dedicarte una o dos horas “diarias” a eso.

Yo en lo personal, después de una experiencia como esa, sugiero algunas cositas que les voy a comentar a continuación, la mayoría a manera de chiste, pero con la salvedad que tiene esta historia triste que tenemos los que trabajamos en los medios digitales, porque para mal o para peor, estás haciendo esto porque simplemente te gusta.

  1. No busques más el WIFI, la mejor señal siempre está en donde el tipo que hace las piñas coladas: no es mentira, por alguna razón los hoteles prefieren colocar la antena en el bar, precisamente porque ahí es donde la mayoría de las personas se reúnen. Entonces, si tienes que dedicar unas horas al trabajo, por lo menos que sea con un trago en la mano.
  2. Lleva tu cargador en el coala: sé que somos la generación abraza paredes. No es necesario que tengan un Iphone o un Android, cualquier promesa de cualquiera de esos creadores de productos de la mono dependencia tecnológica es mentira. La pila no dura, mucho menos cuando estar cazando señal.
  3. Hazles saber que realmente estas de vacaciones… si puedes, hazles sentir envidia: Instagram es una maravilla para esas cosas. Atardeceres, cenas maravillosas, bebidas espirituosas que te elevan el alma, todo eso… publícalo… porque no hay nada que fortalezca más el alma que la envidia… eso si… acláralo: “Yo de vacaciones aquí, pero además trabajando”.
  4. Establece límites: hay momentos para dedicarse un rato al trabajo, pero recuerda que estas de vacaciones… que no termine tu pareja en los brazos de la masajista exótica o el salvavidas baboso. Dedícate a ti porque el resto del año eres de ellos.
  5. Usa tu cámara de fotos: la cochina co-dependencia del celular y tu, debe romperse de alguna manera. Por eso les recomiendo… al usar la cámara de fotos no botas los momentos por la borda y no estás pegado al celular. Úsalo como terapia.

Recuerda algo importante: hagas lo que hagas durante esos días, todo el trabajo que no hiciste esa semana te va a estar esperando en la oficina, exactamente igual como lo dejaste el día que te fuiste, asi que aprende a relajarte, para eso son las vacaciones.

El alma digital

Salí atacado de la oficina. Molesto, hastiado, copado de preocupaciones y de aprehensiones que me rondaban la cabeza. Encendí un cigarro y le metí dos o tres caladas y me di cuenta que estaba atropellando la pobre brasa. Pensé un segundo mi actitud ante las cosas y cuando me puse el casco para irme a casa pensé: “Vas en moto, con esta actitud no vas a llegar a ninguna parte. Para ir rápido es necesario tener la cabeza puesta sobre los hombros, no en la oficina”. Respiré dos veces y encendí la moto.

El camino me entregó, como siempre se los he comentado, una visión distinta de las cosas. Tuve media hora para comprender mi manera de afrontar las cosas y repasar los hechos de manera consciente. Tomé notas mentales de aquellas cosas que no había visto cuando estaba frente al monitor y recordé todos los errores que tuve y de las cosas que no pude entrever en el momento. Llegué a la casa y tomé el cuaderno que tengo en la cajuela de la moto y tomé nota. Luego me dispuse a descansar… por ser martes, pues me dediqué a Overhoulin’, Los Carvotta, El Duo Mecánico y los programas de carros y motos en Discovery Channel.

Al día siguiente tomé mis notas en la oficina, y hediondas a gasolina, fuí acertando cada una de ellas y me dispuse a arreglarlas. En definitiva, sólo necesitaba un poco pensar las cosas y reorganizar las ideas. Mi cuaderno, cuadriculado… lleno de rayas, notas, esquemas, cuadritos, datos estadísticos, claves de miles de cosas, ofreció la luz a mis ideas.

Debo reconocer que dedicarme a la perspectiva digital y cargar un cuaderno de notas como la otrora generación puede ser una visión disímil y fuera de lugar. Todo debería estar en la nube o en el correo electrónico, pero debo reconocer que no es así. Está donde debe estar, en un papel anotado a pluma, kilométrico por cierto, y está en el cajón de la moto.

Esto se debe a una perspectiva de desarrollo muy aristotélica que tengo: los problemas que tienes pegados en las narices no los podrás ver con claridad. Alejarse de los teclados y repensar los procesos es una necesidad, pese a que tengas el alma digital.

No podemos olvidar que lo digital es un reflejo de un modelo de pensamiento que contiene una serie de elementos que se vinculan con el “modo de vida” de nuestro público y de nosotros mismos, por tanto, ese  modelo atiende a una forma de comportarse y de consumir de cada uno de ellos. Es decir: si no haces la piel con el mercado que llevas, dudo mucho que puedas satisfacerlo. Despegar las posaderas del asiento es, más que un acto justo, es una necesidad. Se los juro.

Yo creo que tengo el alma digital, pero el corazón y la cabeza necesitan oxígeno.

Prueben…