Yubraska, o el modelo de comunicación “estratégico” (jajaja) de la guerra económica

Estuve escuchando a Perez Pírela de “Cayendo y Corriendo” después de las elecciones, y comentó algo que me pareció muy cierto: La guerra electoral y mediática se hizo en el 2.0 en todos sus formatos y no en los medios tradicionales; algo que este gobierno y el anterior ha hecho todo lo posible de construir, destronando medios a la macha, o en su defecto, comprándolos y convirtiéndolos en parte de un conglomerado inefectivo, poco interesante, invisible para el público que después de 17 años está cansado de estar en un campaña electoral permanente: esa ventana es chirriquitica y aburrida.

La discusión está en el internet y no en posicionar hashtags con robots… eso está claro, porque los mercados son conversaciones con seres humanos, “Las conversaciones en red hacen posible el surgimiento de nuevas y poderosas formas de organización social y de intercambio de conocimientos”.

Pero no es un tema de aparato político de un conglomerado de interés partidista, se trata de una gente que tiene interés en cambiar y mejorar, y los medios digitales se han convertido en conversaciones sinceras que se van hilvanando sistemáticamente una con otra, sin necesidad de tener relación alguna: sólo es necesario que se parezca a nosotros, a lo que pasamos y sufrimos todos los días.

“Alo, alo Yusleydi, chama que estuve haciendo la cola en er Bicentenario se me formó un peo que te cagas marica con tiros y todo chama. Y yo eche a correr y cuando vorbi me colie y logre compra er pernir. Ahora me farta el harina pan palas hallacas” y así, como sabemos que eso pudo pasar en nuestro automarcado… y nos entró miedo, o coraje, o como se llame… y así votamos.

El humor ha tenido reflejos inteligentes y la falta de respeto a nuestra idiosincrasia, a nuestro gobierno, a nuestros dirigentes ineficientes e ineptos, en el internet no tiene censura y de alguna manera alivianan el peso de lo que vemos y vivimos. Cualquier esfuerzo que se presente en contra de la comunicación sincera, “suenan huecas, opacas, literalmente inhumanas”. O será así como suenan los artistas que comieron de la cuarta y ahora de la quinta cuando hacen pintas en la calle o dicen que combaten la guerra económica, ese objeto inanimado al que le echamos la culpa de todo en un videíto en YouTube.

Y qué hacemos con un mensaje de culpa, de sospecha, de guerra económica, de armas de paz… “No podemos seguir juntos si sospechamos mutuamente” dijo Elvis (Presley ¡claro esta!). Estamos interconectados, nos reímos de nosotros mismos, nos asustamos con lo que le pasa a nuestros comunes, nos preocupa que la gente no llegue a final de mes con la pastilla de la tensión o que intercambiemos pañales por Instagram. Además, veamos el aventajamiento político de los que sí están allá arriba. Estamos interconectados: el gran hermano de 1984 no es el señor estado… es la conciencia colectiva que se lee en Aporrea, La Patilla, El Estímulo, El Efecto Cocuyo, El Mostacho, el twitter de Nelson Bocaranda, Dólar Today, y recibe los mensajitos de @layubraska.

Pero esto de ser oposición y ganar no es todo: “Los mercados inteligentes encontrarán proveedores que hablen su mismo lenguaje”, no nos podemos quedar con el encanto ese de la Asamblea Nacional y convertirnos en semidioses de la política: lo principal es pertenecer al pueblo para gobernar con el pueblo… y aunque es mi humilde opinión, Henrique lo ha logrado. Leopoldo, desde la cárcel está permeando. Pero falta mucho curtirse en la calle… hay que abrir el diálogo y no sólo con cabildo de calle. Hay que desenchufar el firewall.

Creo que no es una guerra, lo que impera es el libre mercado de la comunicación. Creo que ya no valen los charlatanes de la política y sus cortinas de humo. Vale más la conversación que existe entre los que piensan, sienten y sufren la vida del venezolano, los que nos tragamos el mercado: sin guiones, sin lenguaje inflado, sin estrategias sin discurso acartonado y barato, sin promesas vanas de casas, taxis y canaimitas. “Yo lo que quiero es que se arregle esta vaina pa cómprarme yo mismo mi verga”.

La lealtad no está escrita en el color de la camisa, en qué ministerio trabajo, con aquel que as regaló cabillas y zinc para terminar la casa o si tengo aliados o conocidos que conocen al Diosdado. La lealtad es con nosotros mismos: yo quiero salir adelante, “DAME LA OPORTUNIDAD”.

He dicho mil veces que somos sujetos de opinión, todos tenemos una posición ante la realidad que vivimos y esa es nuestra forma de actuar frente a la verdad, nuestra verdad. Si los políticos no conversan y juegan como nosotros un papel en este mundo, no tienen futuro. Resulta que tenemos en nuestras manos mejores maneras de comunicarnos, de conversar, mejores herramientas que nunca en la vida, tenemos las ideas y la web no tiene censura ni reglas que las defina, salvo el propio mercado.

“Estamos despertando y conectándonos. Estamos observando. Pero no estamos esperando”.

http://www.cluetrain.com

Iconosquare y la bendita manía de amenazarnos de ceguera

Esta es la segunda vez en el año. No podemos dejar de pensar que esa empresa pretenda pasar la una de las pocas analíticas de Instagram a pago, que es creo algo compleja y limitada, pero que nos ofrece la oportunidad de visualizar de una manera coherente que es lo que sucede con nuestra cuenta de Instagram.

Lo peor del caso es que esta plataforma es una de las promotoras de una de las comunidades de Fotógrafos Móviles que existen, y últimamente han estado generando nuevas propuestas que podrían generarles la posibilidad de monetizar el servicio, sin embargo creo que la jugada no le ha salido tan bien como esperaban: entonces pues, castiguemos al pueblo.

Ellos dicen que por 2,40 al mes (¿¿¿cuáles dólares vale???) se puede tener el servicio, sin embargo, no existen alternativas, o por lo menos que yo conozca, alguna que sea usable para los que conocemos de estas lides.

¿Será que Facebook esta por sacar la suya?, porque no creo que exista otra posibilidad en este punto. Por lo general es muy común que se promuevan estas cosas en momentos cruciales, y dudo mucho que Facebook no tenga el interés de promover una analítica para la herramienta que está haciendo desastres en el mundo de la social media, y mucho menos dejar que “otros” hagan dinero con su propia herramienta cuando podrían ellos capitalizar el asunto.

La publicidad sigue siendo uno de esas lagunas en las que debemos nadar un poco para poder lograr resultados en algunos casos… pero yo sigo siendo un hippie de estas lides (José Antonio Maldonado Dixit) por querer ser orgánico por naturaleza.

Fuera de ello. No creo que exista otra posibilidad y seguramente pronto tendremos el boicot de los #igers a Iconosquare nuevamente… y quién sabe si recularán. Lo dudo.

Por otro lado creo que aquí existe una oportunidad de negocios que se presenta y posiblemente existan desarrolladores que pretendan explorar los caminos de la analítica digital de los amantes de la fotografía, y de los que hacemos publicidad y promoción. Habrá que probar, chico… Suena Interesantón.

Claves Esenciales Emprender En Internet

Iniciarse en un proyecto digital para promover un producto, una marca o un emprendimiento personal siempre causa mucha ansiedad a todos los que se inician en este tema. Por lo general se abruman por la gran cantidad de cosas que hay que hacer y los detalles en los que hay que dedicarse para que todo nuestro ecosistema de marketing digital tenga un “sentido” más parecido a lo que queremos que sea.

En ocasiones, la mayoría de las personas que como tú o yo iniciamos un proyecto y queremos mercadearlo por internet, se sumergen en la bruma y les cuesta arrancar en el asunto de las redes sociales: ya sea por desconocimiento o desconfianza, o por la simple razón de no saber por dónde comenzar. Este artículo quiere ayudarte a desatarte el miedo y dar el primer paso, que es el más importante de todos.

Consejo 1: consigue un objetivo claro

Todos queremos vender desde el primer día, sin embargo, no existe una vendedora más objetiva que la constancia. Saber con claridad qué es lo que queremos hacer con nuestra marca es fundamental para poder establecer una dirección, y a partir de ella, seguir ese camino trazado con ese objetivo.

Atender a nuestros clientes, desde cualquier red social, implica tener orden y un plan de trabajo bien definido que nos ayude a concretar nuestros objetivos. Desviarse de ellos es simplemente perder el tiempo.

Consejo 2: analiza el mercado (el metodo 1-2-3)

Como ya sé que es lo que quiero, puedo salir a la calle a ver el mundo y saber cómo se mueve. Muchos de ustedes ya tienen un camino andado y eso es bueno: El internet se mueve como se mueve la calle. Pero saberlo no es suficiente… hay que poner en blanco y negro las siguientes variantes: La competencia, el entorno y el cliente.

  • LA COMPETENCIA: ¿te has preguntado que hace la gente igual a ti en internet? Este paso es importante, porque de esta manera podemos saber cuáles son sus aciertos y sus áreas de mejora, y definir con más certeza que es lo que YO QUIERO hacer y lo que no.

IMPORTANTE: imitar no es malo, malo es copiar.

  • EL ENTORNO: Es importante saber cómo se comporta el mercado en general, así como los aspectos operativos y logísticos. Considerar tu producto en el mercado y su impacto, evaluar precios, considerar los canales de comercialización más efectivos y cómo darlo a conocer (esta parte me toca ayudarte… claro está).

En este punto es dónde tomamos decisiones importantes como vender por Mercado Libre, tener un sitio web para comercializar tus productos de manera particular o simplemente mostrarte por alguna red social.

IMPORTANTE: No existen decisiones malas cuando se comienza.

  • EL CLIENTE: es siempre bueno ponerse en los zapatos del cliente. Conocer que escucha, que ve, que quiere y que le gustaría de tu producto genera cierta empatía y de esta manera podemos trabajar para él. Por suerte, las redes sociales son la herramienta ideal para generar este lazo y conocer más de ellos a través de las métricas digitales.

IMPORTANTE: Los mercados son conversaciones.

Consejo 3: No temas equivocarte

El consejo más importante de este texto es precisamente este. Puedes ir a miles de cursos como el que vamos a dar el 5 septiembre, y sencillamente la experiencia es el que te va a dar las claves necesarias para que tu proyecto en los medios sociales tenga resultados, sin embargo hay que atreverse a conocer.

El internet es precisamente eso: una cadena de errores que se van a acomodando en el camino y que ayudan a crecer (si no, fuese así, su teléfono no estuviese constantemente actualizando sus apps). En ocasiones, nuestros proyectos son saltos al vacío que tienen muchos riesgos, y eso es lo apasionante del emprendimiento.

Nuestro estímulo es la sensación esta maravillosa de aprender y ese es la mejor parte de encender la llama del emprendimiento.

Yo aquí Tallereando…

Otro taller de comunicación y mercadeo digital…  años después

Decidí redimensionar todo. Tenía mucho tiempo sin pensar en cómo explicaría lo que yo hago a gente que quiere hacer esto con sus cosas. Antes no medíamos, antes no jugábamos con los contenidos, antes no teníamos una estrategia, antes conocíamos menos y hacíamos nuestro esfuerzo en hacer cosas creativas, interesantes, si es posible, virales. Hoy todo es posible… si tienes la estrategia.

Cuando uno se pone a recrear lo viejo te das cuenta que las cosas han cambiado mucho, pero que todo es exactamente igual. Que las estadísticas no han cambiado mucho pero estas midiendo exactamente igual. Que estas escribiendo sobre lo mismo, diseñando sobre lo mismo, pero no exactamente igual. Que antes tenías intuición, hoy tienes métricas. ¿Qué cosas no? El mercadeo sigue siendo el mismo, con los mismos conceptos y las mismas estrategias, sólo que ahora son digitales: son muchos más datos todos los días.

Debo reconocer que quiero hacer de este proyecto algo que “destaque” entre los demás talleres, que “se posicione” entre los interesados, que el público “se sienta identificado” con las experiencias que les transmitiré y “exista engagement” con esas personas que asistirán… pero que, sobre todas las cosas, salgan de mi taller “haciendo”.

Creo que en el momento que comencé a hacer esto hace algún tiempo, consideré algunas cosas que podríamos hacer. Pensaba “me tengo que posicionar como una marca personal, y con eso, todos al final nos estamos vendiendo”, y esto es lo que finalmente estamos haciendo con nuestras redes, con nuestras marcas, con nuestro CV.

Si quieren saber más

de mi taller, pueden ingresar aquí

Conversar sobre lo digital… con otros.

Después de una conversación para la Tesis de @Yeiblanco, no había visto nada de lo que había ella plasmado en su trabajo. Primero la sorpresa de sentirme parte de una tesis (punto para Marco), segundo, la posibilidad de ser un influenciador en el área (punto para marco, aunque creo que parece un autogol), y tercero, leer las cosas que pienso sobre lo que hago y parecer que es importante (punto para Yei, al final pasó por su tamiz) hace que esto de educar sobre algo tan efímero como las redes sociales se conviera en una labor divertida, única y muy importante para uno, porque al final, sabes de que eres capaz de hacer cosas como estas.

Hoy Yei Blanco, además de ser una de esas personas con la que he construido una amistad divertida, hemos construido una conversa sobre estos temas constantemente. Podría decir que ella es “de quién estoy aprendiendo sobre el instagram y sus vericuetos”. Carolina Briceño, quien me empujó hace rato a iniciar con los talleres, es algo así como la gurú de la métrica. Yimmi Castillo es el filósofo de lo digital, así como Pascuali, pero más chiquito. Lolybel Negrín es la maestra del hacer de la socialmedia… la experiencia en pleno. Yuri Isturiz, además de ser un genio en la visión institucional de los medios sociales, es la biblia del mercadeo por télefono, y así podría desgranarme en mencionar personas, pero es que al fin y al cabo, estamos en esta gran fiesta de la conversación y muchos están jugando.

Esta “Nueva Ola”, distinta y a la de Toffler pero con las mismas aguas, trae cosas maravillosas a la costa, y lo mejor son las personas… y me cito a mí mismo… pero desde el trabajo de Yei:

“Lo más importante de las redes sociales es la posibilidad de generar vínculos emocionales entre las marcas y las personas. No necesitamos crear contenido para las redes sociales, necesitamos crear emociones. Nuestra relación con los clientes debe ser para crear lazos, y las redes sociales permiten esto de una forma maravillosa.”

Y esto es verdad para mi…

Todos estos personajes están vinculados

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Pasión y odio por la imagen: Instagram… el gran dilema

Hemos discutido hartamente todo lo que podemos hacer por Facebook y por Twitter. Sin embargo ahora que aparece el Instagram quedamos todos en silencio porque no sabemos qué hacer con él. Y se los digo con conocimiento de causa: cada vez que me reúno con alguna persona para conversar sobre esos temas, resulta que no existe nada que podamos hacer para poder mantener mayor control sobre la herramienta. Es como un tomagochi. Si no estás sobre él, literalmente se muere.

No hace falta hablar con expertos para saber que el Instagram no es para personas que no están interesados en alimentar su ego. Es trabajoso, fastidioso, complicado y se convierte en una odisea de diseño. Es cuando uno se pregunta, si… tiene mucho engagement, ¡pero a costo de qué!

Si revisamos la estadísticas de cualquiera de nuestras plataformas y el engagement que ellas producen, podemos darnos cuenta que cualquier publicación que hagan por Instagram va a tener más impresiones y mayor capacidad de respuesta que cualquiera de tus redes sociales, inclusive, podría, sin ser preciso, creer que es 20 veces más que el mismo Facebook, lugar donde tenemos a todos nuestros amigos, y en el caso de una empresa, las personas que “están interesadas” en tu marca.

Pasa además algo muy particular: las publicaciones que haces en Instagram son mucho más virales que cualquier otra cuando la compartes en cualquiera de las otras redes sociales, por tanto, algo tiene de interesante su formato que hace que todo lo que publiques en ella sea contenido mágico. “Branding”, “marca”, “posicionamiento”, “presencia semiótica de la marca”, “imagen” son cosas que se me pasan por la cabeza para justificar su uso, pero atendiendo a la lógica y a la práctica, Instagram hace cosas maravillosas, pero otras… no tanto.

Si no fuera por herramientas como Iconsquare sería muy difícil monitorizar y moderar los comentarios de la herramienta, que está por demás decir que no te ofrece ninguna alerta cuando te hacen algún comentario o hacen alguna interacción, y juro por dios y mi madre, que puede que se te pase por la velocidad en la que se generan las interacciones. Puedo de dar fe de ello con bastantes tragos amargos inducidos.

Por otro lado, me parece terrible que sea imposible colocar más allá de un tag o una mención, un vínculo a tu sitio web o a algún lugar para que la gente conozca más de ti. Esto es algo serio, porque la idea de posicionar marca parte de la idea de “hacer que te conozcan”, darles algo que genere el interés necesario para promover tu marca, pero instagram no deja.

PERO…

Tengo algo que debemos reconocer de la herramienta. Alimenta el ego de muchos, el alma de otros, tiene su objetivo claro (ser móvil) y eso es una de sus ventajas cuando la usas para reconocer la existencia de un mundo que está allá fuera y quieres mostrar que lo estás disfrutándo (si muchachos, más allá de lo digital hay cosas… y hay gente que está haciéndolas sin conexión al wifi).

Hay momentos en los que creo que mucho discutimos lo técnico y poco pensamos en esas cosas que deben ser el fundamento de las redes sociales: mostrar la vida que tenemos con su mejor cuadro, su mejor luz y el mayor optimismo posible.

Creo que las personas que están usando esta herramienta como una forma de marketing personal les están funcionando maravillosamente. Porque usan la herramienta para capturar un momento, y sin filtro alguno, coloca un corazón a la marca, a un personaje o un proyecto.

Si ciertamente la herramienta tiene sus limitantes, considero que “también” ese es uno de sus encantos. Yo en particular sigo planteando mis dudas sobre ella desde el principio, sin embargo no han cambiado nada y eso ha sido la fortaleza de la herramienta. Insisto: sigue siendo una caja negra, pero eso es lo que ofrece, y eso es lo que gusta.

Mientras tanto… sigo jugando con él hasta que sepamos como entrarle, y para eso tengo a los cerebros expertos, quienes seguramente nos mostrarán lo maravillosa que es y todo lo que puedes hacer con ella… pero bueno, como dicen algunos libros “eso es parte de otra aventura, que contaremos en otra ocasión”.

Sobre la falta de respeto del Emarketing, o “esas cosas que hace El Universal”  

Una de las cosas que forma parte de esas verdades negociadas del internet tiene que ver con la honestidad y la sensatez de los mensajes, del uso justo y honesto de las bases de datos y del respeto al cliente que, por alguna razón, tuvo la confianza de entregarte su correo electrónico en una planilla de registro.

Tengo días pensando en escribir esto pues conozco de lleno el reglamento y las políticas de privacidad que tienen las empresas  que trabajan en e-marketing. En lo personal, creo que es una herramienta poderosísima y que no en balde sigue siendo una de las más importantes del mercadeo electrónico. Las cosas han cambiado mucho desde la primera vez que yo comencé en esto, y actualmente soy uno de los principales promotores de esta estrategia.

Tengo meses recibiendo correos de El Universal tratando de venderme cualquier cosa. Debo reconocer que hay cosas que valen la pena, pero solo por el hecho de que me llegue un correo que dice que es de El Universal con otra cosa, ya me desagrada. Lo peor del caso es que cuando comencé a hacer una investigación de mercado para conocer los precios de los servicios de E marketing de las empresas del sector, el universal era la más cara: es decir, ¿todo ese dinero por una publicidad que se envía a una base de datos que se registró porque quería recibir información y noticias y no cualquier otra cosa? No tiene sentido…

Creo que esto me lleva a considerar unas cuantas cosas que he hecho yo como administrador de una base de datos bien seria de clientes que con mucho respeto debo tratar, porque se tratan de las personas que confiaron o desean ser parte de la “familia” que compra mi producto.

  1. Que un correo diga “NO QUEREMOS INVADIR SU PRIVACIDAD: Usted recibe este mensaje por estar registrado en nuestro site.” No te exime de la culpa de la torta que estas poniendo: quiere decir que usas la información que te tomó años recoger y las estas malversando.
  2. Si un cliente te deja su correo para recibir información de tu marca, es para recibir información de tu marca y nada más. Por lo general yo estoy interesado en diez mil cosas, entre muchas de ellas porque son marcas que hacen muy bien su trabajo y quiero ver que están haciendo, o por mero interés personal. Sería muy desagradable que debas recibir cosas que en nada tiene que ver con la información que realmente deseas de ello, es como pedir vino y que te digan que para beberlo te tienes que tomar una birra primero…
  3. La marca es la marca, no otra cosa: imaginemos que tenemos ganas de comprar una camisa de una marca reconocida, y que al revisar bien te encuentres con que la camisa fue remarcada y le pusieron sobre la etiqueta otra… entonces ¿qué fue lo que compraste? Es como si te estuvieran robando. Mas o menos es como cuando ves que el correo dice Paula’s Café y viene de suscripcion@eluniversal.com.
  4. No es culpa de quien contrata, es la manera de prestar el servicio. Todas las empresas de emarketing solicitan un correo de salida y de entrada, es decir, El correo sale de la empresa que compra la base de datos y si hay alguna interacción con el cliente, hay un correo de entrada a donde yo puedo escribir, hacer preguntas, reclamos, lo que sea. Pero siempre sale de la empresa que contrata. Además, por el dinero que estoy pagando por el arrendamiento de una base de datos, al menos merezco el crédito de que te estoy pagando dinero.
  5. Cuando te boicotean, no es culpa de la competencia, sino de tu impertinencia. No sé si ha llegado a pasar, pero cuando tienes un boicot y todo el mundo se da de baja de tu servicio de correo por estas cosas que estamos conversando, no existe más culpables sino tu mismo. Entendemos que quieras hacer con tu base de datos un negocio, pero el modo es importante y al hacerlo mal, los resultados seguramente sean malos a corto plazo.

Finalmente a mi me llega la siguiente duda, ciertamente creo que El Universal tiene una base de datos robusta, pero, ¿qué capacidad de segmentación y de actualización tiene esa base de datos? ¿Con quién cruza los datos? ¿Qué fiable es que esa base de datos funciona y que esos correos que tienen son efectivos? ¿Cuál es la capacidad de conversión de su base de datos? ¿Cuál es la tasa de spam y de rebote de esa base de datos?.

Eso sólo para conversar largo rato en preguntas que me preocupan. Una vez en un conversatorio con Gaby Castellanos, dijo que el mercadeo digital es el reflejo de los patrones de consumo de la calle, y en este caso pasa exactamente lo mismo: eso que le gusta a la gente en la calle se refleja en las cosas que consume en lo digital, y por tanto, lo que no le gusta también tiene su espejo…

Si en una tienda te faltan el respeto, uno no compra más en esa tienda por más que necesites lo que venden, y si es posible, vas a gritar a los cuatro vientos que te trataron mal… o peor, lo colocas en Facebook.

Por la emoción de ser tu marca

Tuve la oportunidad de tener una entrevista para una tesis sobre medios sociales de Yei Blanco. Conversábamos sobre que necesita una marca en Instagram para tener éxito, en especial cuando se trata de restaurantes. Pasamos por lo semiótico, sobre semántica de la imagen, la construcción de su significado, para luego pasar hacia aquellos aspectos más pragmáticos: lo implicado, lo cognitivo, lo emotivo, lo discursivo, lo relacional.

Más que una conversación académica, fue una evidencia para poner en claro algunas cosas que mientras conversábamos tomaban forma, y se convertían en una estructura de pensamiento que apelaba a lo emocional, y en este caso, hacia el vínculo de el placer de comer y la experiencia social que genera esto en Instagram: “Si el amor entra por la barriga, y la comida está en Instagram, el amor entra por Instagram”.

Conclusión: no necesitamos crear contenidos, necesitamos crear emociones.

Partiendo de la misma premisa… el café con Yei estuvo bueno. Arábica como siempre nos entrega el sabor fuerte a las conversaciones triviales. Pero… ¡qué mal! Se nos olvidó la foto.

XXI

Insisto que andar en moto, como andar en Biplano, además de ser una ventaja fenomenal para llegar rápido a todos lados, genera una actitud contemplativa, genera SESO. Recordé el capítulo de El Principito donde conoce a la zorra: “¿qué es domesticar?… Es crear lazos”. Cuando llegué a la casa me dediqué a releer este texto porque es un ejemplo ideal para representar como debe ser la relación con nuestros clientes en la comunicación digital. Pero, como la intertextualidad supera la intención, Yimmi Castillo llegó con un texto que presentaba mi intención.

“Crear lazos” es lo que significa ser domesticado según Saint Exûpery. Hoy en día las marcas están llamadas a crear lazos con sus audiencias: consumidores, compradores, targets, internautas. Pero la tarea no es fácil, ni tampoco siguen funcionando las herramientas del Marketing tradicional. La manipulación y el chantaje emocional ya no convencen a un consumidor inteligente y cínico.

“Para mí no eres todavía más que un muchachito semejante a cien mil muchachitos. Y no te necesito. Y tú tampoco me necesitas. No soy para ti más que un zorro semejante a cien mil zorros. Pero, si me domesticas, tendremos necesidad el uno del otro”. 

Considerar que esto está claro es decir poco. Conversábamos sobre la necesidad de crear situaciones que evoquen el recuerdo, que apelen a la emotividad y establezcan la conexión con el otro; no como una herramienta, sino como una forma de establecer sensaciones que se asimilen como propias, y como las relaciones se construyen y no se compran hechas (comprar seguidores no es buena idea por eso), la constancia y el respeto hace que esa doma sea, más que una conexión inmediata, una relación sustentable.

“Ya no se trata de que los profesionales del Marketing acumulemos “casos de éxito” que solo sirven para sobarnos los egos. Se trata de mantener contenta a esa Comunidad que ahora está permanentemente conectada a la marca a través de los Medios Sociales”.

 “Ser agradecido es una responsabilidad, no una actitud. El agradecimiento pasa por ser responsable de la confianza que recibes y debes ser consecuente con ello”, decía yo, haciendo referencia ante una situación personal, pero que en el camino se aprehendió como una máxima de vida. Por eso creo que cuando digo en mis consultas que no existe una perspectiva más espiritual que la de la social media, es algo que creo seriamente. Debemos agradecer a quienes nos siguen, porque en ellos nos basamos, ellos son la dirección y la guía, a ellos debemos nuestra emoción de llevar el nombre de nuestra marca a sus corazones, y debemos ser agradecidos con ellos.

“…te haces responsable de lo que has domesticado”.

Les recomiendo Yimmi Castillo, El Principito y la Lógica Digital

Los seguidores

El otro día estaba conversando con la Directora de Mercadeo en la empresa que trabajo sobre nuestras redes sociales. Discutíamos los contenidos que debemos planificar para las próximas semanas y considerábamos algunas cosas con respecto a la estrategia. Debo reconocer que manejar una marca como la que estoy llevando ha sido un aprendizaje importante, pues llevar una marca de lujo, después de llevar consumo masivo, responsabilidad social y política, ha sido una experiencia novedosa. Sin embargo, después de mucho conversar vino esa pregunta fatídica que todos los manejadores de marcas como la mía tiene terror a responder: ¿y por qué tan poquitos seguidores?

Hemos conversado en el grupo Community Manager Venezuela y en nuestro blog sobre las maneras efectivas de conseguir seguidores. Sabemos que hay maneras leales y desleales para conseguirlos y en lo personal, yo las he probado todas y he tenido resultados. Sin embargo, creo que en este momento de la historia en la que usuarios somos más maduros con respecto a nuestra actitud ante los medios sociales, las empresas estamos obligadas a ser concientes con respecto a eso y tratar a nuestros usuarios con la misma madurez: es decir, nuestros seguidores son los mejores que podemos tener.

El fin de las redes sociales desde la empresa es generar conversación con esas personas que les gusta nuestra marca y convertirlos, más que un comprador potencial de nuestros productos (que es muy importante), en una persona que considere nuestra conversación relevante e importante para su vida. Imagínense hacerlo en un salón lleno de gente que conversa con los demás, donde los tragos van y vienen y la música además de buena, esta alta (asi me siento en twitter, no es una novedad). A menos que seas el anfitrión de la fiesta, lanzar un discurso en mitad de ese bochinche es casi imposible. Eres uno más de la fiesta, hay que entenderlo.

En segundo lugar, recuerdo haber leído un libro que se llama “El Zen y el Mantenimiento de Motocicletas”, que prometo volver a leer y hacerles llegar en cuanto lo recupere, y que ahora que soy un motociclista más en las calles de Caracas deseo volver a leer. Ese libro, de Robert Pirsig, tiene una de esas sacrosantas frases que estuve buscando para retomar en este texto y por suerte la conseguí: “Estamos tan de prisa siempre que nunca tenemos oportunidad de hablar. El resultado es la superficialidad, una monotonía que deja a la persona preguntando años después por lo que pasó, cuando todo se ha ido”.

Por eso creo muchísimo que es más valioso generar una conversación de valor con esos seguidores, asi sean pocos, y eso pasa con una visión de atención al cliente, con contenido atractivo, con esas cosas comunes de la vida que hacen especial la relación con tu marca. Responder oportunamente y con respeto (a menos que seas Bemboos) es además esa herramienta que puede cambiar la interacción con tus clientes y establecer un vínculo de sensatez e igualdad.

La fiesta es tuya, si bien no es el momento apropiado para dar el discurso grandilocuente, es un buen momento para saludarlos a todos, darles la mano, agradecerles que te acompañan en esta gran fiesta de las redes sociales, y que, al salir, se lleven un buen recuerdo de esta relación que se llama social media. Es cierto, vamos tan rápido que no tenemos la oportunidad de hablar como quisiéramos, pero hagamos que la sensación sea la mejor.

Ivonne y la vida digital

Mi madre siempre ha sido una excluida en los temas digitales, sin embargo últimamente se ha dado cuenta que esa condición puede cambiar, y que sólo se puede lograr con un poco de ímpetu para intentarlo. Yo, que me he dedicado a impulsar a la gente a dejar su pena y su miedo a estos temas y convertirse en la tropa de los conectados, pues me encantó escuchar sus argumentos y considerarlos para hacerle entender a la gente que todo es posible, y que solamente hay que sentarse y hacerlo.

Por eso les dejo las consideraciones de mi madre con respecto al internet:

1.- Si he hecho tantas cosas en la vida, ¿por qué no internet?

Mamá me comentó que cuando compró su primer carro, que además fue mi primer carro, se fue hasta Carúpano para comprarlo, y sin mucho saber cómo era el asunto, se trajo su carro por una carretera mala de nueve horas de camino. Ni hablar la serie de cosas que ha pasado y vivido. Quizá por eso cree que es el momento de tenerse un laptop y buscar la oportunidad de probar nuevas cosas.

2.- No es tan complicado como creía

La computadora la tocaba, como dice ella, “para pasarle el pañito y nada más”. Sin embargo tuvo la primera experiencia con la computadora el otro día que andaba como loca buscando como se hacía el cazón y el bacalao, y la idea de hacerlo como decía el libro de Scannone no le parecía. Pues nos pusimos con ella y le dijimos como era el asunto, y poco a poco le fue perdiendo el miedo y creo que leyó como 10 recetas distintas de ambos platos. Feliz saltaba por toda la casa diciendo “Jujuju, yo si se”.

3.- Se daño el Nokia

Su teléfono siempre ha sido su conexión con sus clientes y nosotros, pero el pobre telefonito ya no da más.  Casualmente mi hermana compró un teléfono nuevo y pretende dejarle su Samsung a ella. Pese a sus reticencias y pataleos, aceptó el celular y ha estado jugando con el viendo lo que puede hacer. Esto la obliga a varias cosas que ella no hace: tener un correo electrónico personal, su Facebook, su Twitter y su Instagram (¡nada más y nada menos!). Ah sí, y tendría un teléfono nuevo.

4.- Acortar las distancias

Mi madre no es una persona que le guste hacer visitas a nadie. Yo la entiendo porque definitivamente ella no le gusta que la molesten, sin embargo hay mucha gente que la quiere y se ha desperdigado por el mundo y siempre se acuerdan de ella. Hablar con las personas que ella quiere por Skype y por Facebook ha sido una experiencia comiquísima por la manera que “comunicativamente” comprende la comunicación digital. No entraré en detalles, pero digamos que la idea que ella pueda tener una relación con esas personas que te quieren, así sea a la distancia, llena mucho el alma y es algo que se le agradece al internet.

5.- Ivonne Velásquez: Estilista.

He sido curioso toda la vida y siempre se me ocurren las ideas más disímiles en los momentos más oportunos. Estoy claro que mi madre es una marca, y siempre he estado consciente de ello. Por eso conversamos, en medio de sus divagaciones, volvimos a la idea que debíamos hacerle su sitio web: ya no el de la peluquería, sino el de ella. Creo que Ivonne tiene muchas cosas que contar como estilista y como persona. Hay muchas fotos, cuentos, premios, moños, personas, amigos, regalos y muchas cosas lindas que hacen de mi madre un personaje que merece su sitio en el internet.

Tengo un proyecto de marketing personal que manejar y ella esta encantadísima con la idea… y creo que va a ser un gran paso para ella y un impulso para que el internet no sea una cosa ahí, sino una ventana del mundo donde ella pueda asomarse.

Como influenciador, creo que estoy haciendo muy bien el trabajo.