Cosas de los reportajes… o las cosas que salen en BuzzFeed

Me encantó este reportaje (ver el reportaje de BuzzFeed al que hago referencia), en especial porque una de esas personas que hacen la red salió en el, y siempre he pensado que esto del internet se hace de gente, de personas que están todos los dias bregando y construyendo este espacio compartido.

Sin embargo… esto de los “casos famosos” de la gente que se conoce por la web y se enamora y todo el rollo me tiene sin cuidado. No quiero con esto despreciar el amor de muchos que hacen que la web sea una forma de justificar que esto es parte de la vida y que gracias a esto conseguimos esa media mitad con la que encajamos cuando nos abrazamos. De hecho, niños, los felicito. Sin embargo al leer las historias, sentí que era necesario contar la mía que se llama

Marco y Yurubí: la mujer que no dejaba ni rastro en las redes sociales

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Conocí a Yurubí un dia de no me acuerdo que fecha. Intercambiamos conversa en un autobús de vuelta a Caracas del trabajo que nos hacia comunes. Con el tiempo nos hicimos amigos, y nos divertíamos mucho conversando. El día que intercambiamos teléfonos, uno por costumbre, pide también las redes sociales. Me dijo “búscame, a ver si eres tan bueno como dices”. Yo, mi ego primero, dijeron… JA! que se cree esta muchachita.

Pues resultó que era irrastreable. Dí con su cédula, con su número de seguro social, pero con su facebook… nada. logré que me diera su correo, y ni por casualidad logré dar con ella. ¡Era invisible!

Una semana después… me dió la invitación y se burló de mí por semanas. Todavía lo hace cada vez que se acuerda. Aunque debo reconocer que esa frustración que duró una semana me despertó el interés en ella…

Por cierto… en este punto de la historia, ambos estamos esperando una sorpresa, un momento exacto para saber cuando va a nacer nuestra hija… espero poder mostrárselos pronto por mis redes… y si tienen un poco de suerte, también podrán saber por las de ella… si es que la pueden seguir.

 

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Iconosquare y la bendita manía de amenazarnos de ceguera

Esta es la segunda vez en el año. No podemos dejar de pensar que esa empresa pretenda pasar la una de las pocas analíticas de Instagram a pago, que es creo algo compleja y limitada, pero que nos ofrece la oportunidad de visualizar de una manera coherente que es lo que sucede con nuestra cuenta de Instagram.

Lo peor del caso es que esta plataforma es una de las promotoras de una de las comunidades de Fotógrafos Móviles que existen, y últimamente han estado generando nuevas propuestas que podrían generarles la posibilidad de monetizar el servicio, sin embargo creo que la jugada no le ha salido tan bien como esperaban: entonces pues, castiguemos al pueblo.

Ellos dicen que por 2,40 al mes (¿¿¿cuáles dólares vale???) se puede tener el servicio, sin embargo, no existen alternativas, o por lo menos que yo conozca, alguna que sea usable para los que conocemos de estas lides.

¿Será que Facebook esta por sacar la suya?, porque no creo que exista otra posibilidad en este punto. Por lo general es muy común que se promuevan estas cosas en momentos cruciales, y dudo mucho que Facebook no tenga el interés de promover una analítica para la herramienta que está haciendo desastres en el mundo de la social media, y mucho menos dejar que “otros” hagan dinero con su propia herramienta cuando podrían ellos capitalizar el asunto.

La publicidad sigue siendo uno de esas lagunas en las que debemos nadar un poco para poder lograr resultados en algunos casos… pero yo sigo siendo un hippie de estas lides (José Antonio Maldonado Dixit) por querer ser orgánico por naturaleza.

Fuera de ello. No creo que exista otra posibilidad y seguramente pronto tendremos el boicot de los #igers a Iconosquare nuevamente… y quién sabe si recularán. Lo dudo.

Por otro lado creo que aquí existe una oportunidad de negocios que se presenta y posiblemente existan desarrolladores que pretendan explorar los caminos de la analítica digital de los amantes de la fotografía, y de los que hacemos publicidad y promoción. Habrá que probar, chico… Suena Interesantón.

Cosas para ver: “The Internet’s Own Boy: The Story of Aaron Swartz “

Recurrentemente he escrito sobre este personaje. Para los que hacemos internet, que creemos en la libertad de uso y consumo de contenidos (todo esto gracias al internet), que creemos que esta herramienta es la que puede generar nuevos espacios de conciencia que superen las barreras que nos limitan como seres humanos, Aaron Swartz es, para mi, el ejemplo más importante de estos tiempos.

No solo se trata de las cosas que desarrolló y apoyó de manera incuestionable para el internet que tenemos hoy, es la manera en cómo pensaba que debe ser el internet, y por tanto nuestra relación como usuarios y el contenido que hay en él. Yo aun estoy mirando la pelicula ahora que estoy escribiendo esto. Pero está aqui el documental completo. Espero que les guste.

Manifiesto de la Guerrilla por el Acceso Abierto

La información es poder. Pero como todo poder, hay quienes quieren quedarse con él. Todo el patrimonio cultural y científico del mundo, publicado durante siglos en libros y diarios, continúa siendo digitalizado y guardado por un puñado de corporaciones privadas. ¿Quieres lee publicaciones acerca de los más famosos resultados de la ciencia? Necesitarás enviar grande cantidades a editoriales como Reed Elsevier.

Existen personas luchando para cambiar esto. El Movimiento para el Acceso Abierto ha luchado valientemente para asegurar que los científicos no firmen derechos de autor y en cambio se aseguren que su trabajo sea publicado en Internet, bajo términos que permitan que cualquier persona tenga acceso a este. Pero incluso en el mejor de los casos, su lucha solamente aplicará para cosas que se publiquen en el futuro. El resto, lo publicado hasta ahora, se habrá perdido.

Este es un precio demasiado alto para pagar. ¿Obligar a que académicos paguen dinero para leer el trabajo de sus colegas? ¿Digitalizar bibliotecas enteras pero solo permitir que la gente en Google las pueda leer? ¿Proveer artículos científicos a aquellos en las élites universitarias del primer mundo, pero no a niños en el sur del planeta? Es indignante e inaceptable.

"Estoy de acuerdo", muchos dicen, "pero ¿qué podemos hacer? Las compañías mantienen los derechos de autor, ganan enormes cantidades de dinero al cobrar por el acceso, y todo es perfectamente legal. No hay nada que podamos hacer para detenerlas". Pero sí hay algo que podemos hacer, algo que ya se está haciendo: podemos contraatacar.

Quienes tienen acceso a estos recursos -estudiantes, bibliotecarios, científicos- han recibido un privilegio. Pueden alimentarse de este banquete de conocimiento mientras el resto del mundo es excluido. Pero ustedes no necesitan -de hecho, moralmente, no puede- mantener este privilegio solamente para ustedes. Tienen el deber de compartirlo con el mundo. Y tienen que compartir claves con sus colegas y llenar solicitudes de descargas para sus amigos.

Mientras tanto, aquellos que han sido excluidos no esperan sin hacer nada. Han estado fisgoneando a través de agujeros y trepando cercas, liberando  información guardada por las editoriales y compartiéndola con sus amigos.

Pero todas estas acciones se quedan en la oscuridad, escondidas en el sótano. Se las llama robo o piratería, como si compartir la riqueza del conocimiento fuese el equivalente moral a saquear un barco y asesinar a su tripulación. Compartir no es inmoral: es un imperativo moral. Solo quienes están cegados por la ambición podrían rehusarse a dejar que un amigo obtenga una copia.

Las grandes corporaciones, por supuesto, están cegadas por la ambición. Las leyes bajo las cuales operan lo requieren. Sus accionistas se sublevarían si fuese menos que esto. Y los políticos que han comprado las respaldan, aprobando leyes que les conceden el poder exclusivo para decidir quiénes pueden hacer copias.

No hay justicia al cumplir leyes injustas. Es hora de salir a la luz y, siguiendo la tradición de la desobediencia civil, oponernos a este robo privado de la cultura pública.

Necesitamos tomar la información, donde quiera que esté almacenada, hacer copias y compartirlas con el mundo. Necesitamos tomar cosas que ya no tienen derechos de autor y agregarlas al archivo. Necesitamos comprar bases de datos secretas y publicarlas en la web. Necesitamos descargar publicaciones científicas y subirlas a redes de intercambio de archivos. Necesitamos combatir en la Guerrilla del Acceso Abierto.

Con suficientes de nosotros, alrededor del mundo, no solo enviaremos un mensaje firme en contra de la privatización del conocimiento. Haremos que sea una cosa del pasado.

¿Te unirás a nosotros?

Aaron Swartz

Julio de 2008, Eremo, Italia

Por la emoción de ser tu marca

Tuve la oportunidad de tener una entrevista para una tesis sobre medios sociales de Yei Blanco. Conversábamos sobre que necesita una marca en Instagram para tener éxito, en especial cuando se trata de restaurantes. Pasamos por lo semiótico, sobre semántica de la imagen, la construcción de su significado, para luego pasar hacia aquellos aspectos más pragmáticos: lo implicado, lo cognitivo, lo emotivo, lo discursivo, lo relacional.

Más que una conversación académica, fue una evidencia para poner en claro algunas cosas que mientras conversábamos tomaban forma, y se convertían en una estructura de pensamiento que apelaba a lo emocional, y en este caso, hacia el vínculo de el placer de comer y la experiencia social que genera esto en Instagram: “Si el amor entra por la barriga, y la comida está en Instagram, el amor entra por Instagram”.

Conclusión: no necesitamos crear contenidos, necesitamos crear emociones.

Partiendo de la misma premisa… el café con Yei estuvo bueno. Arábica como siempre nos entrega el sabor fuerte a las conversaciones triviales. Pero… ¡qué mal! Se nos olvidó la foto.

XXI

Insisto que andar en moto, como andar en Biplano, además de ser una ventaja fenomenal para llegar rápido a todos lados, genera una actitud contemplativa, genera SESO. Recordé el capítulo de El Principito donde conoce a la zorra: “¿qué es domesticar?… Es crear lazos”. Cuando llegué a la casa me dediqué a releer este texto porque es un ejemplo ideal para representar como debe ser la relación con nuestros clientes en la comunicación digital. Pero, como la intertextualidad supera la intención, Yimmi Castillo llegó con un texto que presentaba mi intención.

“Crear lazos” es lo que significa ser domesticado según Saint Exûpery. Hoy en día las marcas están llamadas a crear lazos con sus audiencias: consumidores, compradores, targets, internautas. Pero la tarea no es fácil, ni tampoco siguen funcionando las herramientas del Marketing tradicional. La manipulación y el chantaje emocional ya no convencen a un consumidor inteligente y cínico.

“Para mí no eres todavía más que un muchachito semejante a cien mil muchachitos. Y no te necesito. Y tú tampoco me necesitas. No soy para ti más que un zorro semejante a cien mil zorros. Pero, si me domesticas, tendremos necesidad el uno del otro”. 

Considerar que esto está claro es decir poco. Conversábamos sobre la necesidad de crear situaciones que evoquen el recuerdo, que apelen a la emotividad y establezcan la conexión con el otro; no como una herramienta, sino como una forma de establecer sensaciones que se asimilen como propias, y como las relaciones se construyen y no se compran hechas (comprar seguidores no es buena idea por eso), la constancia y el respeto hace que esa doma sea, más que una conexión inmediata, una relación sustentable.

“Ya no se trata de que los profesionales del Marketing acumulemos “casos de éxito” que solo sirven para sobarnos los egos. Se trata de mantener contenta a esa Comunidad que ahora está permanentemente conectada a la marca a través de los Medios Sociales”.

 “Ser agradecido es una responsabilidad, no una actitud. El agradecimiento pasa por ser responsable de la confianza que recibes y debes ser consecuente con ello”, decía yo, haciendo referencia ante una situación personal, pero que en el camino se aprehendió como una máxima de vida. Por eso creo que cuando digo en mis consultas que no existe una perspectiva más espiritual que la de la social media, es algo que creo seriamente. Debemos agradecer a quienes nos siguen, porque en ellos nos basamos, ellos son la dirección y la guía, a ellos debemos nuestra emoción de llevar el nombre de nuestra marca a sus corazones, y debemos ser agradecidos con ellos.

“…te haces responsable de lo que has domesticado”.

Les recomiendo Yimmi Castillo, El Principito y la Lógica Digital

Ivonne y la vida digital

Mi madre siempre ha sido una excluida en los temas digitales, sin embargo últimamente se ha dado cuenta que esa condición puede cambiar, y que sólo se puede lograr con un poco de ímpetu para intentarlo. Yo, que me he dedicado a impulsar a la gente a dejar su pena y su miedo a estos temas y convertirse en la tropa de los conectados, pues me encantó escuchar sus argumentos y considerarlos para hacerle entender a la gente que todo es posible, y que solamente hay que sentarse y hacerlo.

Por eso les dejo las consideraciones de mi madre con respecto al internet:

1.- Si he hecho tantas cosas en la vida, ¿por qué no internet?

Mamá me comentó que cuando compró su primer carro, que además fue mi primer carro, se fue hasta Carúpano para comprarlo, y sin mucho saber cómo era el asunto, se trajo su carro por una carretera mala de nueve horas de camino. Ni hablar la serie de cosas que ha pasado y vivido. Quizá por eso cree que es el momento de tenerse un laptop y buscar la oportunidad de probar nuevas cosas.

2.- No es tan complicado como creía

La computadora la tocaba, como dice ella, “para pasarle el pañito y nada más”. Sin embargo tuvo la primera experiencia con la computadora el otro día que andaba como loca buscando como se hacía el cazón y el bacalao, y la idea de hacerlo como decía el libro de Scannone no le parecía. Pues nos pusimos con ella y le dijimos como era el asunto, y poco a poco le fue perdiendo el miedo y creo que leyó como 10 recetas distintas de ambos platos. Feliz saltaba por toda la casa diciendo “Jujuju, yo si se”.

3.- Se daño el Nokia

Su teléfono siempre ha sido su conexión con sus clientes y nosotros, pero el pobre telefonito ya no da más.  Casualmente mi hermana compró un teléfono nuevo y pretende dejarle su Samsung a ella. Pese a sus reticencias y pataleos, aceptó el celular y ha estado jugando con el viendo lo que puede hacer. Esto la obliga a varias cosas que ella no hace: tener un correo electrónico personal, su Facebook, su Twitter y su Instagram (¡nada más y nada menos!). Ah sí, y tendría un teléfono nuevo.

4.- Acortar las distancias

Mi madre no es una persona que le guste hacer visitas a nadie. Yo la entiendo porque definitivamente ella no le gusta que la molesten, sin embargo hay mucha gente que la quiere y se ha desperdigado por el mundo y siempre se acuerdan de ella. Hablar con las personas que ella quiere por Skype y por Facebook ha sido una experiencia comiquísima por la manera que “comunicativamente” comprende la comunicación digital. No entraré en detalles, pero digamos que la idea que ella pueda tener una relación con esas personas que te quieren, así sea a la distancia, llena mucho el alma y es algo que se le agradece al internet.

5.- Ivonne Velásquez: Estilista.

He sido curioso toda la vida y siempre se me ocurren las ideas más disímiles en los momentos más oportunos. Estoy claro que mi madre es una marca, y siempre he estado consciente de ello. Por eso conversamos, en medio de sus divagaciones, volvimos a la idea que debíamos hacerle su sitio web: ya no el de la peluquería, sino el de ella. Creo que Ivonne tiene muchas cosas que contar como estilista y como persona. Hay muchas fotos, cuentos, premios, moños, personas, amigos, regalos y muchas cosas lindas que hacen de mi madre un personaje que merece su sitio en el internet.

Tengo un proyecto de marketing personal que manejar y ella esta encantadísima con la idea… y creo que va a ser un gran paso para ella y un impulso para que el internet no sea una cosa ahí, sino una ventana del mundo donde ella pueda asomarse.

Como influenciador, creo que estoy haciendo muy bien el trabajo.