Claves Esenciales Emprender En Internet

Iniciarse en un proyecto digital para promover un producto, una marca o un emprendimiento personal siempre causa mucha ansiedad a todos los que se inician en este tema. Por lo general se abruman por la gran cantidad de cosas que hay que hacer y los detalles en los que hay que dedicarse para que todo nuestro ecosistema de marketing digital tenga un “sentido” más parecido a lo que queremos que sea.

En ocasiones, la mayoría de las personas que como tú o yo iniciamos un proyecto y queremos mercadearlo por internet, se sumergen en la bruma y les cuesta arrancar en el asunto de las redes sociales: ya sea por desconocimiento o desconfianza, o por la simple razón de no saber por dónde comenzar. Este artículo quiere ayudarte a desatarte el miedo y dar el primer paso, que es el más importante de todos.

Consejo 1: consigue un objetivo claro

Todos queremos vender desde el primer día, sin embargo, no existe una vendedora más objetiva que la constancia. Saber con claridad qué es lo que queremos hacer con nuestra marca es fundamental para poder establecer una dirección, y a partir de ella, seguir ese camino trazado con ese objetivo.

Atender a nuestros clientes, desde cualquier red social, implica tener orden y un plan de trabajo bien definido que nos ayude a concretar nuestros objetivos. Desviarse de ellos es simplemente perder el tiempo.

Consejo 2: analiza el mercado (el metodo 1-2-3)

Como ya sé que es lo que quiero, puedo salir a la calle a ver el mundo y saber cómo se mueve. Muchos de ustedes ya tienen un camino andado y eso es bueno: El internet se mueve como se mueve la calle. Pero saberlo no es suficiente… hay que poner en blanco y negro las siguientes variantes: La competencia, el entorno y el cliente.

  • LA COMPETENCIA: ¿te has preguntado que hace la gente igual a ti en internet? Este paso es importante, porque de esta manera podemos saber cuáles son sus aciertos y sus áreas de mejora, y definir con más certeza que es lo que YO QUIERO hacer y lo que no.

IMPORTANTE: imitar no es malo, malo es copiar.

  • EL ENTORNO: Es importante saber cómo se comporta el mercado en general, así como los aspectos operativos y logísticos. Considerar tu producto en el mercado y su impacto, evaluar precios, considerar los canales de comercialización más efectivos y cómo darlo a conocer (esta parte me toca ayudarte… claro está).

En este punto es dónde tomamos decisiones importantes como vender por Mercado Libre, tener un sitio web para comercializar tus productos de manera particular o simplemente mostrarte por alguna red social.

IMPORTANTE: No existen decisiones malas cuando se comienza.

  • EL CLIENTE: es siempre bueno ponerse en los zapatos del cliente. Conocer que escucha, que ve, que quiere y que le gustaría de tu producto genera cierta empatía y de esta manera podemos trabajar para él. Por suerte, las redes sociales son la herramienta ideal para generar este lazo y conocer más de ellos a través de las métricas digitales.

IMPORTANTE: Los mercados son conversaciones.

Consejo 3: No temas equivocarte

El consejo más importante de este texto es precisamente este. Puedes ir a miles de cursos como el que vamos a dar el 5 septiembre, y sencillamente la experiencia es el que te va a dar las claves necesarias para que tu proyecto en los medios sociales tenga resultados, sin embargo hay que atreverse a conocer.

El internet es precisamente eso: una cadena de errores que se van a acomodando en el camino y que ayudan a crecer (si no, fuese así, su teléfono no estuviese constantemente actualizando sus apps). En ocasiones, nuestros proyectos son saltos al vacío que tienen muchos riesgos, y eso es lo apasionante del emprendimiento.

Nuestro estímulo es la sensación esta maravillosa de aprender y ese es la mejor parte de encender la llama del emprendimiento.

Constancia: el truco especial de la Comunicación Digital

No sé si recuerdan de éste: “derecha, izquierda, abajo, arriba, A, B”. A los ocho años, este era el cannon casi ritual antes de jugar “Super Contra” en Nintendo. Pues así son las Comunicaciones Digitales: todo inicia con un truco especial que debes hacer desde el principio.

Cuando tomas una cuenta desde sus inicios, esta se convierte en un esfuerzo titánico para que todo lo que se muestra en ella tenga coherencia: se vea seria, estética y que además tenga resultado. Luego, hay que dedicarse al contenido y todo lo que tiene que ver con ello: planificar, crear campañas, ser creativo, fallar y volver a intentarlo, medir y volver a planificar, acomodar detalles de lo estético y lo estratégico, superar el desánimo y los comentarios negativos (porque no todo es magia y fantasía), y por si fuera poco, superar también aquellos comentarios que hacen algunos que trabajan contigo sobre su poca fe en tu trabajo.

Un día amanece, y como si fuera un suiche, todo cambia. Poco a poco la gente comienza a seguirte, hace comentarios y reenvía tus contenidos, pregunta cosas, y al recibir respuestas se siente agradecida por ello. Seguirás teniendo comentarios negativos y desmanes, pero tomas el coraje suficiente y afrontas este tema con sensatez: aprendes a responder a las inquietudes de los clientes y conversadores habituales. Creas modelos de trabajo, alianzas con sectores responsables y activas redes importantes para mejorar tus actividades.

Se te ocurren mejores ideas… claro, de madrugada.

En un punto importante pasa algo con lo que no te habías enfrentado nunca, empiezas a crear estrategias personales para la planificación y el monitoreo de toda la comunicación digital, y cuando esos modelos están bien asentados y comprobados, sientes que puedes compartirlo. Ese es el punto de inflexión, el momento en el que decides antes de comenzar el juego ir a “select” y colocar el modo experto.

Poner a prueba tus estrategias de planificación y monitoreo son fundamentales para seguir avanzando. Compartirlo con otros es fundamental para que esta práctica tenga éxito, porque así nuestro aprendizaje es bidireccional y plantea nuevas perspectivas de crecimiento, y por que uno de los fundamentos de nuestro trabajo es compartir, porque esa es la energía de la comunicación digital. Esta es una de las cosas que hace de la práctica del social media un ejercicio de repetición, de fallo y acomodo, de éxitos y no tan éxitos.

Por estas razones, cuando converso con los muchachos que asesoro en el tema de comunicaciones digitales, insisto en el tema de no temer a equivocarse: el truco es la constancia.